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En R.D. Congo

De qué hablamos cuando nos referimos a la R.D. del Congo? (II)

La RDC se encuentra como uno de los países más pobres del mundo, con un 77% de la población viviendo en estado de pobreza y con menos de $1.90 dólares al día. Siendo más probable a que no, que una vivienda en la RDC sea pobre y que albergue más personas dependientes, especialmente niños. El nivel educacional es una clave fundamental para determinar el estado socioeconómico en la RDC; mientras más alto nivel de educación del cabecilla de la casa, es menos probable que la familia sea pobre. Un alto nivel de educación mejora en forma general la vida de los niños y familias, con resultados que mejoran también la dieta, la salud y el acceso a los servicios esenciales.

Otra preocupación socioeconómica incluye el desempleo de las personas jóvenes, con acceso limitado a trabajo y a programas para movilidad profesional.

En R.D. del Congo, hablar del derecho a la educación o a la salud es una simple quimera

 

Para los niños de la RDC, la educación es un camino a un futuro con esperanza, pero aún así, la educación se mantiene inalcanzable para al menos 7 millones de niños desde 5 a 17 años. La inestabilidad política y los desastres naturales han evitado el alcance de una educación primaria universal para los niños de la RPC. Mas aún, la principal parte de los costos financieros, para los gastos directos o indirectos relacionados con el soporte de la educación de los niños, son responsabilidad de los padres. Existen serias disparidades económicas que resultan en una distribución desequilibrada entre las familias que pueden costear la educación de sus hijos, disparidades que resultan en una desigual distribución de instituciones e infraestructuras escolares en el país.

La calidad de la educación es un problema de mayor calibre, ya que hay un bajo índice de profesorado cualificado, por lo demás, hay un gran índice de repetición y abandono en los estudiantes que atienden a las escuelas. Otras barreras socioculturales y vulnerabilidades como el trabajo infantil, el matrimonio infantil, las condiciones sanitarias y el embarazo adolescente impactan las posibilidades de los niños de asistir a clases.

La probabilidad de las niñas es más preocupante, la UNICEF documenta que 52.7% de las niñas de 5 a 17 años de la RDC, no asisten a la escuela.

El derecho a la salud

En la RDC, los derechos del niño a la salud se ven seriamente amenazados desde el momento del nacimiento. A gran escala, la salud de los congoleños se encuentra en un estado vulnerable debido al débil sistema de salud, acoplado a los niveles de extrema pobreza (Comisión Europea, 2018)

Existen también varias epidemias en marcha que matan miles de niños congoleños cada año, y los sistemas de salud en condiciones precarias, son incapaces de soportar la crisis mortal de salud (UNICEF, 2020). Sarampión, cholera, and malaria han devastado al país y los niños son las principales victimas de estas enfermedades. El Cólera, como resultado de una sanitización pobre de los sistemas y del agua mal potabilizada, ha matado a 540 personas en el año 2019, mitad de este número, son niños. El Sarampión, una epidemia mas seria que ha causado 6200 muertes durante el 2019-2020 y un 85% de las muertes fueron niños menores de 5 años (UNICEF, 2020). Se estima que más de 3.3 millones de niños han pasado sin un cuidado sanitario adecuado (UNICEF, 2020).

El derecho a alimentación

Se ha documentado que un 25% de los niños congoleños se encuentran bajo peso y existe un problema generalizado de anemia en los niños de ente 6 meses a 5 años. El índice de malnutrición es agudo, al menos dos millones de niños que se encuentran malnutridos son altamente propensos a morir, a no ser que se les proporcione alimentos (Aljazeera, 2018). Tanto los niños que viven en las zonas remotas de conflicto, como los niños que han sido desplazados, son propensos a escasez de alimento, ya que es difícil para los trabajadores humanitarios llegar a ellos (Aljazeera, 2018).

La malnutrición es un problema persistente en los niños Congoleños, donde un 46% de los niños tienen retraso del crecimiento, presentando un impacto en su desarrollo (Centro de Control de Enfermedades y Prevención, 2015). La malnutrición puede ser atribuida a una pobre nutrición, a patrones infecciosos y a la insuficiente interacción psicosocial (por ejemplo, la escasez de educación). La RDC sufre gravemente de una malnutrición aguda de números alarmantes, que se has definido como una “crisis silenciosa” (Comisión Europea, 2018).

Pobreza y niños en situación de calle

Existen múltiples factores clave que contribuyen a la falta de vivienda: el conflicto bélico, desplazamiento interno, enfermedades y desempleo, todos ellos incrementan el índice de niños que caen en situación de calle. La inestabilidad política y el conflicto armado son las principales causales que han llevado a la RDC a la pobreza desde el principio de la década de los 90.

La pobreza y la falta de vivienda también se atribuyen a la poca disposición de las familias para adoptar huérfanos y niños no queridos, donde los infantes son dejados sin más alternativa que vivir en las calles. En conflictos donde la violación es utilizada como una táctica de guerra, las mujeres se embarazan de niños que luego abandonan, debido a la humillación pública que reciben desde la sociedad, como también por sentimientos de vergüenza.

Los recién nacidos que han sido producto de una violación son entonces, rechazados y abandonados por sus madres y a causa de que no existen instituciones de protegida a los menores en el país, los niños sufren intensamente. Los niños nacidos por violaciones son también excluidos de sus comunidades, causándoles traumas y estrés severos. Estas circunstancias obligan a los menores a vivir en las calles, un fenómeno también conocido como “niños de la calle”, en donde los niños son diariamente expuestos a violencia y dificultades. La pobreza y la incapacidad de las familias para proveer a sus niños también resulta en niños abandonados y finalmente sin vivienda.

Los niños de la calle van sin supervisión, sin acceso a alimento, educación, refugio u otras necesidades básicas, esta situación los deja vulnerables a abuso y explotación de parte de los adultos, como también por parte del personal que aplica la ley, quienes los obligan a cometer actividades criminales. Los oficiales que aplican la ley han usado la vulnerabilidad de los niños en situación de calle para beneficio propio, al reclutarlos deliberadamente al interrumpir en protestas políticas o al causar desorden público, aquí muchos niños resultan heridos o incluso asesinados.

Los niños son aún más explotados por los civiles, quienes los usan como portadores, limpiadores o trabajadores en sus hogares y tiendas, pagándoles muy poco y haciéndoles trabajar larga y duramente. Los adultos también forjan a los niños de la calle a realizar actividades ilegales como la prostitución y el tráfico de drogas.

En el 2011, fue documentado que al menos 30.000 niños menores de 18 años estaban sin hogar en la capital del país, Kinshasa. Lo más preocupante, es que las niñas están cada vez incrementando más su situación de calle, con algunas niñas tan jóvenes como de 10 años. Ambos, niñas y niños que viven en la calle son sobrevivientes de violación y abuso sexual cometido por los otros niños mayores en igual situación y por adultos.

Violencia y explotación sexual infantil

Los patrones de violencia e inequidad de genero contra las mujeres y niñas que tuvo lugar durante tiempos de paz, se incrementó durante el conflicto armado. Mientras que todos los civiles son fuertemente impactados por los conflictos bélicos, estudios han mostrado consistentemente que las probabilidades de las mujeres y niñas de ser victimas de violencia y son vistas como objetivo por su sexo.

En el 2018, fue documentado por la Oficina Especial representativa de la Secretaría General para El Conflicto de niños armados, que 277 niñas fueron violadas durante disputas intercomunales. Las relaciones desiguales de poder existentes durante tiempos pacíficos son continuadas violentamente durante la guerra. Estudios de crímenes de violencia sexual relacionados con la guerra del Congo señalan una falla rutinaria en enjuiciar el abuso sexual y rehúso de criminalizar el matrimonio forzado. A pesar de las leyes domesticas puestas para proteger a los niños de violencia sexual y la presencia del problema en la Agenda del consejo de seguridad Nacional de la ONU, no existe ninguna protección real entregada para los niños, ni en tiempos de paz, ni en tiempos de conflicto.

En el año 2017, 850.000 niños de la RDC fueron desplazados por la fuerza, debido a un brutal conflicto en la Gran región de Kasai, y han tenido que sobrevivir en chozas improvisadas, sufriendo por falta de necesidades básicas como el alimento, el agua, sanitización, refugio y cuidados de salud (UNICEF, 2017). La región oriental de la RDC experimentó recientemente un mayor desplazamiento en 2018, lo que obligó a las familias a huir de sus aldeas y hogares para vivir en asentamientos informales hechos de ramas, exponiéndolos a condiciones climáticas adversas y amenazas a la seguridad (ACNUR, 2020).

Los niños desplazados tienen una terrible necesidad de cuidados de urgencia, protección y coberturas básicas.

Escrito por Jennifer Prashad

Traducido por Valentina Durán

Última actualización del 19 de mayo del 2020

https://www.humanium.org/es/republica-democratica-del-congo/

consulta 22-12-2020